ÍÑIGO
RAMÍREZ DE HARO

Admirable la labor de Íñigo Ramírez de Haro, que a pesar de formarse tarde, no ha parado de progresar a lo largo de su vida. Hasta los veinte años no leyó una obra literaria, sus lecturas se basaron en libros de texto. Estudió ingeniería, pero se dio cuenta de que su relación con el teatro era vocacional. Al enfrentarse al ámbito teatral, tanto como director, actor y dramaturgo, reconoció que no poseía la suficiente madurez a la hora de redactar, por lo que decidió estudiar filología.

BIBLIOGRAFÍA

 

· EXTINCIÓN